Salobre

Salobre es pueblo de una admirable belleza natural. Situado al suroeste de la provincia de Albacete, está enclavado en un fértil valle por el que pasan dos ríos: el Salobre y el Ojuelo.

Cuenta con una población aproximada de 607 habitantes, y una extensión de terreno de 49,83 km2, incluyendo su pedanía Reolid, punto de referencia debido a sus aguas termales, y que riega amorosamente el Angorrilla.

Dista de la capital, Albacete, 98Km por la N-322 hasta el cruce con la CM-412 que lleva hasta Salobre. Tiene una altitud de 932 m sobre el nivel del mar.

En plena sierra, el visitante podrá recorrer sus calles empinadas y el delicioso paseo junto al río, con toda la tranquilidad que el viajero busca cuando se acerca a este pueblo, encontrando rincones preciosos y disfrutando de la hospitalidad de sus gentes. También podrá disfrutar de la gastronomía de estas tierras, típica serrana. 

Salobre posee, entre otros, parajes naturales como el Estrecho del Hocino, La Piedra del Águila, la Herrería; hábitat perfecto para ejemplares de fauna como el ciervo, cabra montesa, tejones, garzas y águilas.

En este municipio destaca su bella ermita de la Virgen de la Paz del siglo XVI, y la Iglesia de Santo Domingo (Reolid) con artesonado mudéjar.

HISTORIA

Restos arqueológicos del neolítico encontrados en los alrededores de Salobre demuestran ya la presencia humana en la zona. Existen también indicios de poblados Iberos y Musulmanes en la aldea de Reolid (se dice que podría ser la antigua Bergula mencionada por Ptolomeo). Evidencias, pues, de que estas tierras fueron ya pobladas en la antigüedad.

Salobre presenta un desarrollo histórico poco conocido pero no por eso menos importante. El nombre del pueblo se debe a un paraje cercano a la localidad, denominado El Salado.

La historia de este pueblo va de alguna manera ligada a la de Alcaraz, ya que perteneció al Concejo de Alcaraz desde que este se formó en el siglo XIII ejerciendo su jurisdicción político-administrativa no sólo sobre el Salobre sino también sobre un amplio territorio que se extendía por toda la Sierra de Alcaraz, e imponiendo a sus aldeas el pago de tributos visiblemente señoriales, entre ellos el conocido como «cuenta de San Miguel».

En el siglo XVIII tuvo lugar una cierta actividad minera, se instaló una fábrica de fundición de bronce, filiar de las existentes en Riópar. Aun se conservan al lado del río las ruinas de varios molinos de agua relacionados con esta industria metalúrgica.

También precisa interés la fábrica de hojalata establecida en Salobre en 1788, que aprovechaba las minas de hierro de sus inmediaciones.

En el s.XIX  las tierras de Alcaraz pasaron a formar parte de la nueva provincia de Albacete, fue entonces cuando Salobre pasó a formarse como municipio

FIESTAS Y TRADICIONES

Las fiestas populares y tradiciones forman parte de la identidad de nuestros pueblos. En Salobre, la costumbre de encender hogueras aparece en la noche de San Juan, adquiriendo carácter purificador el saltar las llamas, o adivinatorio al interpretar las cenizas. Durante esa noche, las muchachas cernían ceniza sobre el suelo; el dibujo que aparecía a la mañana siguiente les indicaba cómo sería el muchacho con quien se casarían. Esta tradición se celebra el 24 de junio, día también en que se celebra las fiestas en Reolid, su pedanía.

Este municipio tiene los festejos mayores durante el verano. Son celebraciones en torno a advocaciones religiosas, fiestas en honor al Sagrado Corazón. Estas fiestas patronales son del 19 al 21 de agosto, y en esos días el pueblo se llena de gente, las calles se adornan, se celebran procesiones, bailes populares, y verbenas junto al río que las hacen especialmente frescas en las calurosas noches del mes de Agosto. 

Pero, no sólo en esta época se celebran fiestas en Salobre, durante el resto del año son muchas las festividades que se conmemoran: el 15 de mayo se celebra en este municipio la romería de San Isidro, donde se pone de manifiesto la devoción que a él tienen los agricultores; la procesión de las antorchas el Sábado Santo; San Marcos, se espanta al diablo, y se sale a merendar al campo. Las Cruces de Mayo, se visten en esta época por las mujeres del pueblo, con flores. También se realizan Luminarias durante la festividad de la virgen de la Paz ,y se celebra la Candelaria, la Purísima y San Antón

ARTE

El encanto de Salobre reside en el entorno paisajístico que lo rodea, pero aún así conserva algunas construcciones como la ermita de la Paz del siglo XVI donde se encontraba un crucifijo del mismo siglo que actualmente está en la Iglesia nueva y una Cabeza del Cristo Yacente del Sepulcro, atribuida por algunas personas al escultor imaginero Juan Martínez Montañés. En su interior hay también algunas tallas de imágenes religiosas del mismo siglo.

También encontramos las ruinas de varios molinos de agua del s.XVIII: el molino de Iramala, y el molino de Jesús, ambos en Reolid

En la plaza del pueblo se ubica lo que era antiguamente una fábrica de hojalata, filiar de la de Riópar y en donde en uno de sus anejos se encuentra una antigua fábrica de aceite, hoy en día restaurada y que mantiene su estructura original.

En Reolid, pedanía de Salobre, encontramos la Iglesia de Santo Domingo, del siglo XVI, y que cuenta en su haber con un artesonado mudéjar.

CULTURA

Salobre, como la mayoría de los pueblos de la provincia, posee los recursos humanos y materiales necesarios para potenciar la cultura en esta localidad. Cuenta con asociaciones que, entre otras, desarrollan actividades de carácter social, como la Asociación de Jubilados y Pensionistas «La Amistad», la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Reolid, y la Asociación de Mujeres de Salobre. También cuenta con la Asociación juvenil «Arcoíris», la Asociación de Turismo, y la Asociación cultural «El Salao», que promueven la cultura en Salobre.

La Biblioteca municipal dispone además de conexión a internet gratuita. La ludoteca se encarga de organizar actividades para los más pequeños del pueblo. 

ESPACIOS NATURALES

Los alrededores de Salobre están plagados de bellos y singulares paisajes como el paraje el Estrecho del Hocino, desfiladero por donde discurre el río Salobre, que también pasa por el centro del pueblo.

El río  Ojuelo, nace en las estribaciones del pico de la Atalaya que tiene una altura de 1.450 metros,  es afluente del rio Salobre y éste, a su vez, desemboca en el Guadalmena. 

Toda esta riqueza de agua es más que favorable para el desarrollo de una fértil vega que ofrece frutas y hortalizas de primera calidad.

Junto a la C- 412 se encuentra el Mirador de las Colmenicas. La Piedra del Águila es otro mirador natural al que se accede por los caminos del Llano y la Hoya del Águila. El Mirador de La Estrella fue construido junto a la Ermita de Salobre, desde el que se puede observar los Montes el Casar, Las Mesas, Picarazos y los Pizorros.

Parajes como La Herrería, Mohedas, la Charca, o el puntal de la Mina, son lugares perfectos para la excursión. En ellos se entretendrá el visitante recogiendo manzanilla, té de roca, poleo, tomillo y lavanda, y contemplando su variada fauna.

Son reputados para la cura de numerosos males los Baños de Reolid, pedanía que riega el río Angorrilla. 

Para conocer algunos de estos rincones naturales existen algunas rutas señalizadas que puede descubrir en: www.salobrerutas.es

Más información www.salobre.es